Semblanza del pueblo de Pozuel del Campo, de Gaspar Lázaro
Gaspar Lázaro es un hijo de Pozuel del Campo, de 91 años de edad, residente en Zaragoza. El otro día Gaspar se puso en contacto con pozuel.tk, y además de felicitar a los autores y colaboradores de estas páginas nos dice lo siguiente:
Es mi deseo seguir colaborando con vosotros mientras pueda y, en consecuencia, he decidido enviarte adjunto un tema extraído de “Mis memorias personales”, que denomino “Semblanza del pueblo de Pozuel del Campo”, por si os fuera de alguna utilidad. Se trata de una sencilla descripción de nuestro pueblo, visto desde la atalaya de mi avanzada edad, cuya única finalidad ha sido trasmitir a mis descendientes las principales caracterizas del pueblo donde vivieron sus padres y abuelos. sin otra pretensión. Así pues, hoy presentamos el primer capítulo de “Mis memorias personales”.
Agradecemos a Gaspar su colaboración y su disponibilidad y animamos a los posibles lectores (!!¿hay alguien ahí fuera?!!) a enviar lo que quieran, incluso si no está directamente relacionado con el pueblo. Aprovecho para mandar un saludo a tod@s. Pablo T. Conesa
SEMBLANZA DEL PUEBLO DE POZUEL DEL CAMPO I
Datos geográficos.
Pozuel del Campo forma parte de la provincia de Teruel, situado al Nor-Este de la Capital; limita al Norte con Blancas (a cuatro kilómetros), al Sur, con Ojos Negros (cinco kilómetros), al Este, con Monreal del Campo (doce kilómetros) y al Oeste, con El Pedregal, de la provincia de Guadalajara (a seis kilómetros).
Si deseas ir a Pozuel desde Teruel o desde Zaragoza, habrás de tomar la carretera Sagunto-Burgos y, al llegar a la localidad de Monreal del Campo, girarás al Oeste en las proximidades del restaurante “El Botero”, adentrándote en la carretera que conduce a Madrid. Una recta de ocho kilómetros y un pequeño giro a la derecha para abordar el tramo final de de unos cuatro kilómetros, te situará a la entrada del pueblo. Sólo te falta realizar una maniobra de ciento ochenta grados a la izquierda y estarás en el camino de entrada, de unos cuatrocientos metros, para alcanzar la Plaza de la Fuente, centro vital de esta localidad.
En el último tramo de carretera, encontrarás los primeros edificios: la Venta de Abajo (a un kilómetro del pueblo) y la Venta de Arriba, en el mismo cruce de la carretera. En mi época infantil, las dos Ventas tenían todavía servicio de hospedaje para los carreteros que dormían y cenaban en ellas, especialmente en la de Arriba, para continuar su camino al día siguiente.
La proximidad a la carretera general Teruel-Madrid hizo de Pozuel un pueblo muy solicitado por maestros y funcionarios públicos.
Pozuel es la puerta de entrada a Castilla desde Aragón y, en la actualidad, hace frontera entre ambas Comunidades autonómicas,
Después de unos tres kilómetros en dirección a Madrid, aparecerán las primeras curvas de carretera (Valhondo), y sólo faltarán unos mil quinientos metros para adentrarnos en la provincia de Guadalajara.
Datos históricos.
Ignoro los datos históricos de esta localidad, es más, no he encontrado ninguna referencia al efecto, pero es indudable que la población primera apareció en tiempos remotos, alrededor del Castillo.
Geográficamente, Pozuel, en sus albores, debió ser una avanzadilla defensiva de Castilla. La estructura primitiva del castillo se sitúa sobre la primera zona montañosa que aparece después de una llanura considerable, como defensa previa o vigía del sistema de castillos que encontramos hasta Molina de Aragón, como son los de El Castellar y el más importante de la mencionada ciudad castellana.
El llamado castillo de Pozuel, que data del siglo XIX, sólo es una pequeña montaña rodeada de unas tapias de tierra, ya desmoronada por el transcurso de los años. Tiene o tenía una puerta de entrada en la parte Sur, y su principal defensa se sitúa al Norte y al Oeste, divisando la carretera que, en su origen, sería un camino de tierra, que, desde Monreal del Campo, se adentraba en Castilla. Es casi seguro que sus primeros moradores edificaron sus propias viviendas, todas de una sola planta, en este cerro, donde también se levanta la iglesia parroquial, con un pequeño cementerio junto a sus muros También en esta misma zona existían unos locales destinados a escuela primaria, hoy convertidos en solar.
Analizando algunos vestigios en torno a su población, no podemos dejar de considerar que en los campos situados en sus proximidades, en su parte Este, mirando hacia Monreal, existe una finca llamada el Escorial. No cabe ninguna duda que el nombre proviene de las muchas escorias de hierro que aparecen sobre la superficie, signo evidente de que en este lugar, no sabemos cuando, se instaló una pequeña fundición de hierro, cuyo mineral procedía de las mimas de Sierra Menera, situadas a unos cinco kilómetros de distancia. Es de notar lo escondido de este lugar, emplazado en un pequeño valle, al amparo del cerro del Castillo y bastante lejos de la carretera general, desde la cual no resulta fácil divisarlo.
¿Por qué se fundió allí este mineral? ¿Qué materiales fabricaron con el mismo? ¿Fue posible que tuvieran como finalidad su destino a cuestiones de guerra, tal vez la de los franceses contra España en los primeros años del siglo XIX? Nada sabemos de ello; pero es muy de considerar que los franceses tuvieron un cuartel general en Monreal del campo, desplegando un destacamento de caballería en Ojos Negros y una pequeña fuerza de ocupación en Blancas. Nada dice la historia de su permanencia en Pozuel. De todas formas ahí están estos hechos para los que carecemos de contestación.
Un dato interesante, que todavía no ha sido analizado y del que no tenemos conocimiento oficial, es el hallazgo de dos pequeñas tinajillas (no conservadas) en Carrallá Bajo, que contenían huesos humanos de niño. ¿En qué edad se utilizaba esta clase de enterramientos y qué pueblo los realizaba? Es otra incógnita que arrojaría alguna luz sobre sus primeros pobladores, salvo que se tratara de un hecho asilado y circunstancial.
Son cuestiones todas ellas que, de ser estudiadas a conciencia por personal competente, nos proporcionarían algunos detalles interesantes sobre la historia y orígenes de nuestro pueblo.
Desarrollo de la población.-
Poco a poco, los habitantes de Pozuel fueron extendiendo sus viviendas hacia la zona más baja. La ampliación de la población exigió nuevo cementerio, levantado sobre un cerro, junto a la ermita de los Santos Mártires - siglos XV - XVI-, en el camino de Ojos Negros. Tampoco se sabe en qué fecha; pero es lo cierto que en dicha ermita existía un altar dedicado a los mártires San Fabián y San Sebastián, de estilo gótico, que más tarde ha sido trasladado a la iglesia parroquial.
Volviendo a la zona de viviendas, hoy podemos apreciar que el núcleo urbano abarca cuatro zonas perfectamente diferenciadas:
El Castillo, en lo más alto; la zona baja y media, calle Baja y las Murallas; la parte más llana, donde está situada la fuente, la Plaza, con un frontón de pelota, y la zona donde se hallan los edificios de las escuelas primarias; el Cabezuelo y aledaños, alrededor de la ermita de Santo Domingo, de los siglos XV - XVI, y su prolongación hacia el camino del balsete y la balsa de la Nevera .
En mis tiempos, la población rolaba entre los 550 y los 600 habitantes; actualmente se ha quedado reducida a la mínima expresión, si bien aumenta notablemente durante el verano.
Por entonces, todas las calles eran de tierra, sin ninguna clase de revestimiento, y se convertían en auténticos barrizales cuando llovía; no existía el servicio de agua corriente en las casas, se utilizaban algunos pozos, una fuente en el centro del pueblo, el manantial denominado “La Fuente de Allá”, que era un pozo artesano poco profundo, forrado de piedra labrada, y por fin, se excavó una galería de una cincuenta metros de longitud, para que el agua potable llegara a la fuente de la Plaza. Algunos bebían el agua de la llamada balsa de la Tejería, recogida cuando llovía de los caminos que la circundaban. Unos años más tarde, se cavó un pozo en el camino próximo a la salida de la carretera, que daba agua abundante, pero, posiblemente, no reunía las condiciones de potabilidad exigibles.
Tampoco existían cuartos de baño ni retretes. ¿Para qué, si no había agua? Y las necesidades se hacían al aire libre y en los corrales anejos a las viviendas familiares. Todo un panorama.
LAS AGUAS POTABLES LLEGAN A POZUEL
Mucho después de la Guerra Civil, se instaló el agua en todas las casas, a través de una conducción de varios kilómetros de tubería, procedente del manantial situado en el término municipal de El Pedregal. Desde entonces, el pueblo dispone de agua abundante y de calidad contrastada.
Por cierto, que mi gestión personal con un señor, al que me unía cierta amistad, llamado D. Carlos Muñoz, médico dentista, natural de Ródenas, que ostentaba el cargo de Diputado Provincial, fue decisiva para lograr el cambio de todos los planes de abastecimiento de aguas, que se venían realizando a través de la Confederación Hidrográfica del Ebro, sin ningún resultado positivo, poniendo este asunto en manos de la Diputación Provincial. Así lo hice saber al entonces Alcalde y amigo mío, Benedicto Sánchez, urgiéndole a que durante su mandato tenía que resolver el eterno problema de las aguas potables en este Municipio. Por mi parte, estaba convencido de que si la decisión partía del mayor contribuyente del pueblo, los demás vecinos no podrían oponerse a sufragar la carga proporcional contributiva que les fuera señalada, algo que, posiblemente, no hubiera sucedido si el Ayuntamiento hubiera estado regido por otra persona de escasos medios económicos. Recuerdo que, personalmente, le dije: No saldrás de Alcalde hasta que se pongan las aguas en Pozuel.
Ambos, Benedicto y yo, llevamos a cabo varias visitas oficiales, entre ellas, una al Sr. Gobernador Civil de la Provincia. Todo ello, junto al patrocinio del Sr. Muñoz, dio como resultado que, a través de nuestras autoridades provinciales y contando con la intervención del Gobernador Civil de Guadalajara, se obtuviera la concesión del manantial de agua potable situado el término municipal de El Pedregal, algo que , hasta entonces, se consideraba inalcanzable.
Por su parte, la Diputación Provincial otorgó la correspondiente subvención para la compra de la tubería. La gestión realizada fue tan eficaz, que, a los pocos meses, se abrió la zanja a concejada, se reformó la fuente del pueblo, y se hizo una gran fiesta por la llegada de las aguas.
Todavía desconozco las causas por las que la autoridad local no tuvo la delicadeza de invitarme a la inauguración y pienso que, posiblemente, fue debido a que el Alcalde nos cursó una carta a todos los que residíamos fuera del pueblo, invitándonos a aportar una cantidad voluntaria para los gastos producidos, algo que yo interpreté como “pobretería”, y a la que no contesté.
Estoy en condiciones de afirmar que esta traída de aguas se produjo como consecuencia de mi iniciativa personal y de mi situación representativa en la Capital Turolense, con la suerte de haber tropezado con la persona de D. Carlos Muñoz, que fue el verdadero artífice y conductor de las gestiones oportunas. Así fueron las cosas y así las cuento
EL TÉRMINO MUNICIPAL
a) Su Orografía..- Si queremos entender la configuración orográfica de este territorio, tenemos que apoyarnos en los tres ejes esenciales siguientes:
- La carretera nacional, que divide de Este a Oeste el término municipal que pretendemos describir.
- La denominada “Rambla de La Hoz”, cuyo origen está situado en las proximidades de las tierras de Sierra Menera, recorriendo toda la parte Sur, para llevar las aguas de lluvia hasta los campos de Monreal.
-La “Rambla de Palomarejos”, que, inicialmente, recoge las aguas de algunos manantiales de la parte Oeste en el Municipio de El Pedregal (Guadalajara) y cuyo cauce deriva hacia el Norte, desaguando entre los límites de Pozuel y Blancas, pasada la partida denominada “Los Pozancos”.
En primer lugar, situándonos en la parte Este y, partiendo de la mojonera de Monreal, divisamos una importante llanura de tierras de labor, a uno y otro lado del eje de la vía de comunicación mencionada, que por la parte central llega hasta aproximadamente dos kilómetros del casco urbano. A partir de “El Cerro” cambia la configuración del terreno, apareciendo algunas vaguadas y tierras diferentes. Muy pronto, aparecen a la izquierda de la carretera los primeros prontuarios (El Cadoncho), inclinándose las tierras de cultivo hacia el cauce de la Rambla y que se irán convirtiendo en una zona montañosa de fácil acceso, al acercarnos al Barranco de La Hoz, terminando en una pequeña cadena de lomas cada vez de mayor altitud para entroncar con los límites de Castilla.
Por la parte Norte, tarda más en presentarse este fenómeno orográfico, comenzando con unas lomas (Las umbrías) que suben hasta San Roque, y que, poco a poco, nos llevan al “Cerro Tajao”, cuya terminación hacia la rambla, presenta forma más abrupta, ascendiendo después por el Monte de Palomarejos, hasta alcanzar la altiplanicie del monte de El Pedregal.
Resumiendo, el término municipal de Pozuel se compone en su aspecto orográfico de una extensa llanura en la zona Este y una serie de promontorios, cerros aislados y lomas, en sentido ascendente, culminando por el Oeste en los 1.150 metros de altitud del Cerrillo del Selviar, constituyendo el final de las estribaciones de la Cordillera Ibérica por este punto geográfico.

Pozuel siempre en mi mente..
Comment by Sergio — October 15, 2006 @ 3:05 pm