pzl

June 28, 2007

DESDE MI ATALAYA, por Gaspar Lázaro.

Filed under: Miscelánea

Con frecuencia, amigos de la Asociación cultural de San Miguel de Pozuel del Campo, vengo dedicando gran parte de mi permanente ocio de jubilado a repasar el muy interesante contenido de la página Web de nuestro pueblo, hábilmente dirigida por nuestro paisano Pablo Conesa, con cuyos padres y abuelos me unió siempre una sincera amistad.

Recientemente, he podido contemplar con agrado vuestras fotos del día de los Mártires, la ruta en bicicleta, la hoguera tradicional y la cena. Como muy bien expresa la reseña insertada el 19 de enero último “Pozuel se mueve”. Y vosotros sois los creadores de este movimiento. Sois los herederos de varias generaciones de pozuelanos, y estáis haciendo honor a la laboriosidad y buenas costumbres de vuestros antepasados. Con vuestro personal esfuerzo, habéis conseguido que una humilde población, inicialmente dedicada en exclusiva a las penosas labores agrícolas y ganaderas, se haya convertido en un moderno centro de cultura y bienestar.

Vaya, pues mi felicitación más sincera por los logros conseguidos, tanto en la modernización de vuestras calles y plazas como en aspecto cultural de nuestra patria chica. Me alegra poder deciros que, desde mi punto de vista, con la experiencia que me ha proporcionado casi un siglo de existencia (vosotros sois ya la cuarta generación que me precede) dedicado al desarrollo de múltiples actividades de orden administrativo, social y cultural, sois ejemplo vivo y estáis marcando el camino para muchos jóvenes que andan desorientados en la vida. Continuad, pues, con vuestras actividades.

Cómo era la vida en nuestro pueblo. No puedo terminar esta incursión en vuestro periódico local, vuestra página Web, sin hacer alguna referencia al discurrir por vuestras calles los diez primeros años de mi infancia y algunos otros de mi lejana juventud.

Recuerdo con verdadera nostalgia a aquellos amigos de la calle Baja, donde vivía. La numerosa familia del matrimonio Pascual Hernández y María Villén, compuesta por tres hijas y seis hijos, nuestros vecinos más próximos. Los hijos del tio Antonio García, Benedicto Sánchez, alcalde que trajo las aguas a Pozuel y con el que colaboré estrechamente; los hijos de la tía Jacoba; los del matrimonio Cándido y Pascuala: los residentes en el Callejón (Aurelia y Mariano, Feliciana, Mariano y Blas Marco) y otros. Todos constituíamos una auténtica familia.

Entre otras muchas cosas viene a mi memoria la impresión que nos produjo la primera bicicleta que llegó al pueblo, a la que llamábamos “un velocípedo”, detrás de la cual corríamos todos los niños. La trajo el tío Vicente, el albañil, vecino de mi casa, que la utilizaba para el desarrollo de sus actividades profesionales en otros pueblos vecinos.

Ya en mi juventud, aparecen algunas inquietudes culturales, como la creación de un centro cultural domiciliado en café que mis padres tenían en la calle Baja, del cual fui Secretario, mis ensayos con un grupo de tañedores de instrumentos de púa (bandurria, laúd y guitarra) al que yo acompañaba tocando el violín y al que dirigí apoyándome en mis estudios de piano; los bailes de los domingos y las rondas de jota por las calles del pueblo, con canciones muchas veces originales.

Merece ser destacada la importancia que en aquellos tiempos tenía el cumplimiento de la edad de los 21 años, fecha en que los jóvenes debían incorporase obligatoriamente al Ejército Nacional. Se llamaban los quintos y genéricamente se denominaba como la “Quinta del año.” Gran parte de la vida local giraba en torno a este acontecimiento. Eran “los quintos” los que mandaban en el pueblo.

Así iban transcurriendo placidamente nuestras vidas hasta que, después de la guerra civil, vino la dispersión de nuestras familias, que ha dado origen a la formación y desarrollo de vuestra generación. Hoy día encontramos familias procedentes de Pozuel esparcidas por todo el ámbito nacional y podemos presumir la extensa y amplia formación de nuestra juventud, en todas las ramas culturales: servidores de la administración, médicos, profesores, ingenieros, abogados, periodistas, técnicos, etc.

Desde estas anotaciones, os brindo la oportunidad de realizar un estudio detallado de este fenómeno. Aquella población humilde dedicada a las labores del campo ha generado esta nueva forma de vida de nuestra juventud, de la que vosotros sois los verdaderos artífices. Continuad por el camino emprendido.

Por mi parte y, en mi afán de continuar mi colaboración junto a todos vosotros, estoy preparando un pequeño reportaje que he venido a titular “Pozuel ayer y hoy” indagando en la historia de Aragón por si encontrara algún dato referido a nuestro pueblo o, al menos, a su zona de influencia geográfica, que arroje alguna luz a nuestro ayer remoto, en torno a la edad media baja y los años de la reconquista. Pretendo con ello estimular vuestro afán de investigación en las actividades culturales de vuestro Centro Local. Dios quiera que mi proyecto pueda convertirse pronto en auténtica realidad.

Comments »

The URI to TrackBack this entry is: http://pozuel.blogsome.com/2007/06/28/desde-mi-atalaya-por-gaspar-lazaro/trackback/

No comments yet.

RSS feed for comments on this post.

Leave a comment

Line and paragraph breaks automatic, e-mail address never displayed, HTML allowed: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <code> <em> <i> <strike> <strong>























Get free blog up and running in minutes with Blogsome | Theme designs available here