pzl

December 29, 2007

POZUEL AYER Y HOY. Una colaboración de Gaspar Lázaro.

Filed under: Historia

Después de terminada la redacción del presente tema, he permanecido dubitativo y muy tentado a dejar nula esta mi nueva colaboración para la página Web de nuestro pueblo, dada su complejidad y la carencia de datos históricos en que apoyarme. Pero el amor a mi patria chica, el deseo de comunicarme con los jóvenes de su centro cultural y la oportunidad de poner a su alcance un tema tan importante como es la investigación de la historia de nuestro pueblo, han sido suficientes para que me inicial decisión se haya concretado en una realidad tangible.
El extenso estudio que presento es inicialmente fruto de mis frecuentes escarceos por la historia de la Reconquista en los de los pueblos de la comarca, en especial de Monreal del Campo(Mont-Regalis = Trono de Dios), que cuenta con una excepcional documentación a partir de los años 1122-24, fechas en que nuestro Rey Alfonso I el Batallador, una vez vencida la resistencia musulmana, estableció allí la avanzadilla de su cuartel general creando para su custodia la Sede de la Orden de San Salvador, primera Orden Militar española, origen del Temple español, cuya influencia en la zona más próxima era inevitable.


Prueba de esta influencia la encontramos en la localidad de Blancas, cuya torre de la iglesia esta formada por los restos de una fortaleza de los Templarios, según afirmación del historiador D. José Sanz y Díaz recogida en su libro “Por las Rochas del Tajo”, edición del año 1.938. El mismo autor y en la misma obra hace también referencia a la existencia en la citada localidad de “una casa de granito con portal y rejas de época medieval”. Vestigios inequívocos que evidencian cómo las acciones militares producen una especie de onda expansiva con epicentro en el punto geométrico donde se realizan. Ninguno de estos vestigios ha quedado en nuestros alrededores más inmediatos.
Dada la gran repercusión que estos hechos históricos, plenamente documentados, pudieron tener en la zona geográfica donde está situado nuestro territorio, no me resisto a pasar por alto la ocupación por las tropas cristianas de las plazas de Belchite (1119), lugar de posible procedencia de los primeros habitantes de Monreal del Campo; Calatayud y Cutanda (1120); Singra, Torrelacárcel y Cella (1128), y la posterior de Molina de Aragón (año 1129). Es posible que los grupos dispersos por las mencionadas conquistas vagaran sin rumbo buscando un lugar donde guarecerse y alguno de ellos llegara a establecerse en nuestros actuales alrededores.
I.- “El Ayer remoto de Pozuel”.
NUESTRO CASTILLO.
Una rectificación. Buscando datos históricos donde apoyarme para hablar del castillo, he podido apreciar que, al abrir la página Wes ” Pozuel del Campo- su castillo”, aparece el siguiente detalle enunciativo: “Semblanza de Pozuel del Campo.- El castillo de Pozuel, que data del siglo XIX” …” Varias veces he tratado de fuera subsanado este error de transcripción, que salta a la vista, sin haberlo conseguido hasta la fecha y hoy me veo obligado a intentarlo de nuevo, sustituyendo “siglo XIX” por” siglo XII”. Os ruego toméis en cuenta esta modificación.
Después de mi primera publicación referida a Pozuel, he tratado obtener mayor información sobre la fecha en que se alzaron las fortificaciones del castillo, pero no encuentro ninguna referencia histórica concreta, salvo que, en alguna publicación, se sitúa en el siglo XIII. . Sea como quiera, lo cierto es que este castillo surgió aprovechando la situación estratégica de este promontorio donde está situado, como punto de vigilancia y defensa de las incursiones castellanas hacia Aragón.
Como dato histórico de relevante, he constatado que en 1365 cayó en manos de los castellanos, siendo nuevamente reconquistado por los aragoneses. Y también que Juan de Luma, por orden de Juan II (supongo que el Rey de Navarra y Aragón), se acuarteló en el en 1449. Pero nada más he conseguido.
Para analizar los datos anteriores, me adentro en las páginas de la historia aragonesa y compruebo que Juan II reinó en Aragón entre los años 1458-1479 y en Navarra entre 1425-1479 (?).En lo referente a Juan de Luna y Azagra compruebo que fue hijo del Conde Fernán López de Luna, que, en 1394, compró al Rey Martín I el Humano por 2000 florines el Señorío de Ricla, con todos sus términos y derechos señoriales, incorporando al mismo las localidades de Villafeliche y Muel al contraer matrimonio con Emilia Ruiz de Azagra.
Juan de Luna, nuestro antiguo y circunstancial y noble compatriota por razones de guerra, heredó de sus padres estos Señoríos que le fueron confiscados por orden de Alfonso V, obteniendo más tarde su devolución.
Continúo con el análisis de la vida de nuestro castillo y de nuevo encuentro otro episodio histórico, que tuvo lugar en nuestro entorno, a comienzos de la segunda mitad del siglo XIV, y que viene a confirmar cómo la historia, repetidamente, ignora la importancia de nuestro reducto defensivo.
Me refiero a ” La guerra de los dos Pedros” (Pedro IV el Ceremonioso de Aragón contra Pedro I el Cruel, de Castilla), que comienza el año 1336 y termina sin vencedores ni vencidos en 1359, con el pacto de Almazán. Los historiadores, al relatar estos hechos, manifiestan que Pedro IV, dispuso para su defensa la remodelación de los castillos de Peracense, Ojos Negros, Berrueco y Santed, todos ellos en nuestras proximidades; pero no hacen ninguna mención, que yo sepa, al castillo de Pozuel, aunque se encuentra situado en la misma línea defensiva. Entonces, ¿qué razones pueden justificar esta omisión histórica? …
Pese a todo, nuestro castillo es una realidad física que salta a la vista, con datos históricos o sin ellos. Sus fortificaciones tuvieron verdadera importancia desde su construcción hasta la unión de Castilla y Aragón, y es seguro que permanecieron en funcionamiento al menos en forma intermitente, y ocupadas alternativamente por defensores de Aragón y atacantes castellanos. Me gustaría que alguien encontrase algunos datos concretos sobre esta materia.
Si pretendemos continuar profundizando en el desarrollo de este “ayer remoto”, no tenemos más remedio comenzar planteándonos una serie de interrogantes:
1.- Fueron los moros los primeros en ocupar temporalmente nuestro actual espacio geográfico? ¿Cuándo y por qué?
2.- ¿Dejaron algunos vestigios o signos externos donde apoyar nuestra investigación?
Sin ánimo de adentrarme en la intrincada maraña de la conquista musulmana de Aragón referida en especial a la llamada Marca Media (Teruel, Albarracín y Molina, entre otros) y su posterior expulsión de los territorios ocupados, se me permitirá afirmar que estas acciones militares originaron un gran movimiento humano, especialmente referido a los musulmanes vencidos que les obligó a vagar por algún tiempo de un sitio a otro, buscando algún refugio done poder subsistir. Es más, terminada la reconquista, los moriscos pudieron permanecer libremente por nuestro territorio hasta finales del siglo XVII, en que fueron expulsados.
No resulta, por tanto, imposible que alguno de estos grupos llegara hasta nuestro entorno y allí fijara su residencia temporal, e incluso se vieran abocados a cultivar algunas tierras como medios de subsistencia .¿Nacerían así nuestros actuales huertos?
Para determinar la posible permanencia de los moros por nuestro actual territorio, tendremos que acudir, en primer lugar a determinar el significado del topónimo de origen árabe con que se denomina nuestro más antiguo acuífero: -la fuente del “charaiz”
Permitidme que haga referencia a una gestión personal. Era el mes de mayo pasado cuando, por circunstancias personales, fui asistido por una joven y culta marroquí que, en España, se hacía conocer con el nombre de Julia. Aprovechando esta circunstancia, decidí preguntarle por el significado de la palabra “El charáiz”. Ella, amablemente, pronunciando esta palabra en árabe, con un acento más dulce que el mío, contestó sin dudarlo un momento: agua, acuífero”.
Hubiera deseado poder mantener una nueva entrevista con esta señora para que ratificara su afirmación. Pero me comunicaron que había dejado su trabajo. Nunca más volví a saludarla.
Días después, y con más tranquilidad, interpelé a otra emigrante de origen bereber y, formulándole la misma pregunta, conseguí que me escribiera dicho topónimo en árabe y también, utilizando nuestros propios caracteres, lo hizo en francés: CHARACED o CHAHRACED.
Igualmente traté de investigar lo relativo al origen de la palabra “salobre o salobral”, pero no me fue posible obtener ningún resultado positivo.
Con referencia a otros vestigios o tradiciones llegadas hasta nosotros, tenemos que referirnos, en primer lugar, a la existencia de una posible “nevera” debajo de las eras de la balsa del mismo nombre, cuyo origen desconocemos. Y que, tradicionalmente, se atribuye también a los árabes la construcción del pozo del salobre.
Después de todo lo expuesto y actuado, confieso que, por mi parte, sería una irresponsabilidad y atrevimiento llegar a una conclusión definitiva sobre este punto oscuro de nuestra historia. A vosotros, los posibles lectores, os corresponde tomar alguna iniciativa, continuando en la investigación de este tema si lo consideráis interesante e incompleto.

II.- El ayer entre los siglos XV y XX.-
Dentro de este espacio, podemos enmarcar, a modo de ensayo, los siguientes espacios: 1.- Cuándo nace nuestro pueblo.- Su formación humana.-Primeros vestigios históricos. 2.-Las primitivas vías de comunicación. 3.-Nuestro acuíferos. 4.-Las estructuras agrarias.- Cerramientos y campo abierto.- Formas de cultivo. 5.- El crecimiento de la población.- Las roturaciones. 6.- La emigración

1.- Cuándo nace nuestro pueblo.-
Desde los primeros tiempos en que fue construida esta fortaleza, existió vida dentro del castillo, cerrado al mundo exterior para su defensa, con una puerta de acceso al sur de la fortificación. Intramuros aparecen unas humildes viviendas de piedra y lodo para albergar a sus moradores, en forma permanente o pasajera. Pero, ¿podríamos dar a este reducto la consideración de núcleo habitado?
La historia, muchos años después, nos dice que, en la edad media, la población de Aragón era escasa y dispersa, atomizada en diminutas aldeas (entre 1 y 10 fuegos) y un 35% de estos poblados tenía menos de 10 casas. En los mapas publicados del Reino de Aragón no aparece ningún municipio al oeste de Daroca, Montalbán, Teruel y Albarracín.
Lo cual nos viene a confirmar que los pobladores lo abandonaron cuando fue innecesaria su defensa., coincidiendo, tal vez, con el momento en que se produjo la unión de Castilla y Aragón.
Según esto, resulta difícil que Pozuel existiera como aldea o tuviera nombre propio (Pozo-El) antes del siglo XVI.
Pero ¿de dónde procedían los nuevos pobladores? ¿Tal vez de los pueblos vecinos? Este es uno de los secretos que nunca llegaremos a desvelar.
1.2.- Su formación humana.-
Por el documento de construcción de nuestra actual iglesia - año 1723-, sabemos que nuestros antepasados pertenecían a una casta excepcional, eran sacrificados, sabían aprovechar al límite todos los recursos naturales, eran austeros, emprendedores y fervientes cristianos, tal vez herederos de aquellas cofradías cristianas fundadas siglos atrás por el Batallador, trasladados a nuestro término municipal.
1.3.- Primeros vestigios históricos.-
Los primeros datos históricos que confirman la existencia de habitantes en este lugar coinciden con la construcción de la ermita de los Santos Mártires San Fabián y San Sebastián, cuyo altar gótico fue trasladado, ya en nuestros tiempos, a la iglesia parroquial de San Miguel Arcángel, sustituyendo al anterior de muy escaso valor artístico Siglos después, se levantaron en este lugar los muros del nuevo cementerio, que sustituyó al que estaba adosado a la iglesia parroquial
Creo que se trata del primero y único antecedente histórico de la existencia de nuestra primitiva población y de sus inquietudes de vida cristiana, como corresponde a la zona donde está situada.
Sería necesario un estudio detallado y profundo del altar gótico que en esta ermita existía, para sacar algunas conclusiones. Pero tengo que confesar que, personalmente, carezco de formación técnica sobre esta materia. ¿No sería conveniente y deseable que vuestro centro cultural tratara de entrar en el análisis de alguno de los temas que vengo exponiendo? ¿Por qué no lo proponéis utilizando vuestro foro?
Después de estas fechas, sólo dispongo de los datos históricos que aparecen en nuestra página Wes referidos a la construcción de la actual iglesia parroquial, que da comienzo en el año 1723 y de la reconstrucción de la ermita de Santo Domingo de Silos, a cargo del pueblo de Pozuel, por orden del Arzobispado de Zaragoza, a primeros del siglo XVIII, por ruina total de la primitiva ermita, cuya fecha de construcción desconozco. Ni siquiera conozco la fecha concreta de construcción de iglesia primitiva a que hace referencia este documento.
2.- Las primitivas vías de comunicación.-
En la época a que nos referimos, la única vía de comunicación de importancia era la calzada sobre la que discurre la actual carretera nacional, a la que podríamos añadir el llamado “camino real” que, según los últimos vestigios llegados hasta nosotros, partiendo de Ojos Negros, cruzaba el Carrascal, la rambla de la Hoz, atravesaba nuestras tierras de labor y se adentraba hacia el sur, en dirección a Blancas.
Todo lo demás eran caminos de labor y sendas o caminos naturales para comunicarse a pie o a lomos de una caballería con los pueblos convecinos, discurriendo entre lomas y montes. Sabido es que en aquella época los carruajes existentes sólo estaban al servicio de los grandes señores; aunque años más tarde surgieron algunas diligencias.
3.- Nuestros acuíferos.
Cuando pusieron el nombre de Pozuel a este pueblo, posiblemente, quisieron hacer referencia a la obtención de sus aguas por medio de pozos. Una de las grandes preocupaciones de nuestros antepasados durante toda su historia ha sido la carencia de agua, especialmente el agua potable. Problema felizmente resuelto.
Es notorio que, como ocurre en todas las zonas del Aragón de secano, en principio, se echó mano del recurso más elemental para la recogida del agua de lluvia: la apertura de una serie de balsas y balsetes con suelo de arcilla. Tres son las balsas más importantes de nuestro término municipal: “la balsa de la tejería” que tradicionalmente se utilizó para consumo humano, “la balsa de la nevera.” y la denominada ” balsa de los lamederos”. Son las más próximas al núcleo de población. Sobre la higiene de esta agua prefiero no hacer ningún comentario
Primitivamente, sólo disponían de la fuente del charáiz (agua salobre para uso exclusivo del ganado), los pozos de los huertos para el riego a pozal de unas pequeñas parcelas y el pozo del salobre, como lavadero. De fecha más reciente son algunos pozos de casas particulares y, muy posterior, el pozo escavado en la proximidad de la intersección de la carretera nacional con camino de entrada al pueblo, que proporciona un considerable caudal de agua, aunque de dudosa calidad.
Los yacimientos tradicionales de agua potable, tuvieron su origen en las inmediaciones de la partida Las Duramañas, que, inicialmente, fueron conducidas hasta el “Pozo Lloro”, a las que en los años treinta se sumaron las obtenidas en una galería excavada aguas abajo del mencionado pozo. De estos dos puntos procedía la poco agua que llegaba a la fuente de la Plaza, a la que, ya a mediados del siglo XX, de unió el importante caudal tomado de un yacimiento existente en el término municipal de El Pedregal (Guadalajara).
En las inmediaciones de la citada galería encontramos “La Fuente de Allá” Una especie de antiguo pozo artesanal con brocal y cubierta de piedra labrada, de unos dos metros de profundidad, que proporciona una pequeña cantidad de agua potable, aunque era preciso extraerla a caldero.
Otro de nuestros intermitentes y mejores acuíferos, era y sigue siendo la llamada “Rambla de Palomarejos”, especialmente en tiempo de lluvias. No podemos decir lo mismo de la “Rambla de la Hoz”, por donde sólo corre el agua en tiempo de copiosas precipitaciones.
Toda esta tremenda escasez fue la causa de que, hasta no hace muchos años, nuestras mujeres tuvieran que desplazarse hasta ” Charcohondo”, en las proximidades del término municipal de El Pedregal, para el lavado de la ropa que exigía mayor esfuerzo y dedicación. Allí pasaban casi toda la jornada dedicadas a esta penosa tarea
Por último, como dato curioso, quiero dejar constancia de que, en tiempos muy remotos, existió una nevera, al estilo árabe, localizada en el borde superior de la balsa que lleva este nombre, donde se depositaba la nieve para obtener alguna cantidad de agua potable ¿Se abastecían de aquí nuestros primeros pobladores?
4.1.- Las estructuras agrarias.-
El estudio de las estructuras agrarias en la Edad Media y la propiedad de la tierra exigiría un minucioso análisis del sistema político vigente en cada momento. Los Reyes en Aragón tenían todos los poderes sobre las tierras .Por la idea medieval de ser el rey dueño de todo y señor de todos disponía de la concesión de los llamados privilegios. Por aquel entonces, las tierras se adquirían por conquista, según el derecho clásico.
Pero esto nos llevaría muy lejos y tendríamos que penetrar en los feudos, los señoríos y, más tarde, ya a principios del siglo XIX, en el papel exagerado de los rico-hombres en la forma de gobierno; amén de la intervención de la Iglesia en estas cuestiones.
Es mi opinión que, en lo referente a nuestro pueblo, al tratarse de terrenos pobres y carentes de agua, todo fue más sencillo. La autoridad establecida les concedió las tierras y todo lo demás, al menos inicialmente, lo hizo el Concejo. Después, las herencias y las transacciones por compra completaron estas estructuras, hasta llegar a la atomización de toda la tierra cultivable en numerosas y pequeñas parcelas, tal como han llegado hasta nuestros tiempos, lo que ha venido a dificultar su explotación y constituye un verdadero obstáculo para el empleo de la moderna maquinaria agrícola.
4.2.-Cerramientos y campo abierto.
En el siglo XVI, surgió este concepto de propiedad y aparecieron los numerosos predios cerrados por concesión especial o tal vez en forma arbitraria. Hoy podemos contemplar en nuestro municipio como ejemplo de estos cerramientos La Cañada, El Ricio, El Escorial. La Rinconada, El Boquerón, la Dehesa y otros, en cuyas propiedades no pueden pactar los ganados ajenos (tal vez como respuesta a las exigencias de la Mesta, que tanto poder derrochó en los pasados siglos) ¿Hubo alguna concesión especial para estos cerramientos?
Junto a dichos cerramientos, aparece el llamado “campo abierto”, que comprende la mayor parte de los predios de nuestros labradores, cuya propiedad no es dueña absoluta de sus pastos, ni puede impedir la entrada en sus fincas para el espigueo y otros aprovechamientos permitidos.
4.3.- Formas de cultivo.
Tradicionalmente, nuestros labradores utilizaron para su trabajo la azada y el arado romano, tirado por caballerías Y dedicaron sus tierras preferentemente al cultivo de cereales (trigo, cebada, centeno y avena), con excepción de algunas parcelas de viñedo y pequeños trozos de finca destinados a la plantación manual del azafrán
La falta de profundidad en las labores, la carencia de abonos y la ausencia de lluvia dieron lugar a los cultivos de año y vez. La tierra tenía que ser preparada de un año para el otro, precisando las labores de movida después de cada cosecha, el binado y la siembra cada dos años. La recogida de cosechas se llevaba a cabo en forma totalmente manual, empleando la hoz y ya muy tarde la guadaña. A todo ello, se unía la necesidad de conseguir cada año el pienso necesario para el mantenimiento de las caballerías, que con frecuencia era toda la cosecha obtenida. No es extraño, pues, que el campo haya sido actualmente abandonado; pero en aquellos tiempos era el único medio de subsistencia
A primeros del siglo XX, apareció la vertedera, que dio paso a la actual modernización de los cultivos y la recolección de las cosechas, con avances técnicos insospechados-
El panorama actual de nuestra agricultura ha cambiado notablemente y la reducción del número de propietarios que continúan viviendo de la agricultura permite que los labradores puedan hoy día gozar de una mayor extensión de superficie cultivable por dada unidad familiar, con lo cual logran una mayor rentabilidad.
5.1.-El crecimiento de la población.
Corría el siglo XVI cuando el Reino de Aragón experimentó un fuerte crecimiento demográfico. Los aragoneses pasaron de 200.000 a 400.000 habitantes. Aunque carecemos de datos históricos que lo confirmen, es evidente que nuestro pueblo también, en la medida de lo posible, registró un importante incremento en sus habitantes, fruto de su estructura familiar basada en la doctrina cristiana, con una alta tasa de natalidad. .
Esta explosión demográfica fue la causa de que, en pocos años, las tierras en cultivo fueran insuficientes para cubrir las necesidades mínimas de las nuevas familias que, sucesivamente, iban apareciendo con el crecimiento de los hijos. Al producirse este fenómeno, nos situamos ante el siguiente dilema: el incremento de la superficie de cultivo o la emigración. No hay otra posible salida.

5.2.- Las roturaciones.
Esta era la salida más sencilla para atajar el problema planteado por el crecimiento vegetativo: ganar espacio al monte. La emigración vendría más tarde
Un rápido análisis de la actual estructura de nuestro término municipal será suficiente para llegar a la conclusión de que, en épocas pasadas, el monte de carrascas se extendía, sin solución de continuidad, desde los límites de Castilla hasta más abajo del Cerro, tanto en su parte norte, término de Blancas, como en el sur, en el límite con Ojos Negros. Veamos si no los matorrales que aparecen por la Dehesa, el Camino de Blancas, los Pozancos, las Carreteruelas, El Tejadillo, y en el centro, las cerradas de las ventas, Carrastales, el Cerro, la Cerrada Yerma , la zona de Los Santos hasta el Cadoncho, así como toda la franja de este a oeste que limita con el término de Ojos Negros, desde la confluencia con Monreal hasta los límites con Castilla. Casi todo el término era un continuado carrascal.
Fue una total y auténtica deforestación que debió comenzar hacia el siglo XVII y dejó la ganadería sin recursos por la supresión de los pastos. Todavía recuerdo las últimas roturaciones de la Jaquesa, Las Lomas y predios limítrofes que se consumaron, casi en los comienzos del siglo XX, siendo Alcalde Basilio Rabanaque. Eran las últimas tierras que se arrancaban al pastoreo y que tuvieron que ser abandonados en muy pocos años por las dificultades que presentaba su cultivo y que se convirtieron en único monte de pinos que poseemos.

La emigración.
Con el tema de la emigración pongo punto final a este ya prolijo y posiblemente tedioso reportaje dedicado al ayer de nuestro pueblo. La emigración humana ha sido y sigue siendo un fenómeno natural que ha existido desde los primeros tiempos de la historia. Sin embargo, dentro del contexto de mi exposición deseo referirme en exclusivo a la emigración, casi masiva, que, después de la guerra civil española 1936-39, cambió para siempre nuestras vidas y la vida de nuestros convecinos.
Sabemos que el notable crecimiento demográfico producido en nuestro entorno local desde comienzos del siglo XX, llegó a alcanzar cotas superiores a los 750 habitantes. Ya hemos asegurado que el aumento de población debe ser proporcional a la evolución favorable de los medios de subsistencia. Pero, en nuestro caso, crecía la población y las circunstancias económicas permanecían invariables. Bastó que se presentara un momento favorable -la conmoción social producida por la guerra civil- y el movimiento emigratorio se presentó con fuerza inusitada.
Primeramente, fuimos nosotros, vuestros abuelos que, ya terminada la guerra, abandonamos el hogar paterno para siempre. Nuestros hijos nacieron en otros ambientes y tuvieron la oportunidad de perfeccionar sus conocimientos culturales, muchos de ellos en centros universitarios. Después llegasteis vosotros, nuestros nietos, con nuevos aires y nuevas aspiraciones. Y así nuestro censo de población ha pasado en pocos años a la cifra actual de los 116 habitantes del momento presente. Sin embargo, como bien afirmáis vosotros, Pozuel se mueve.
Pozuel hoy.
Creo que sobran comentarios. Este es el Pozuel que tenemos a la vista, ya metidos dentro de los primeros balbuceos del siglo XXI. Vuestras actuaciones personales evidencian el resurgir de un pueblo, avivando la llama procedente de las cenizas de nuestros audaces y sufridos antepasados. El “Pozuel hoy” está en vuestras manos.
Ojalá que en esta mi prolongada presentación con la que, con mayor o menor fortuna, he tratado de poner ante vosotros, podáis encontrar alguna nueva idea capaz de motivaros en vuestras futuras actuaciones para lograr entre todos profundizar en un mayor conocimiento de la historia de nuestro pueblo. Esta ha sido mi principal y casi única motivación.
Desde Zaragoza, Navidades del año 2007

1 Comment »

The URI to TrackBack this entry is: http://pozuel.blogsome.com/2007/12/29/pozuel-ayer-y-hoy-una-colaboracion-de-gaspar-lazaro/trackback/

  1. ¿Cómooooooooo?¿He leído bien?¿Qué pensabas abandonar este espacio Pableras?De eso na, no permitimos que se quede sin capitan este barco de Pozuel que transita por el gran océano internauta.De eso na!, es una orden.O era una inocentada???(con un día de retraso)
    Bueno si necesitas colaboración, aunque haga tiempo que no escriba por aquí, sabes que vuelvo a escribir, me busco un hueco.
    Besos y feliz año con un poquito de retraso la felicitación

    Comment by Gema — January 29, 2008 @ 2:04 pm

RSS feed for comments on this post.

Leave a comment

Line and paragraph breaks automatic, e-mail address never displayed, HTML allowed: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <code> <em> <i> <strike> <strong>























Get free blog up and running in minutes with Blogsome | Theme designs available here